El partido entre Inglaterra y la República Democrática del Congo dejó una de las postales más intensas de estos 16avos de final del Mundial 2026. En el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, el equipo africano estuvo a minutos de firmar una de las grandes hazañas del torneo, pero la jerarquía individual de Harry Kane terminó inclinando la balanza a favor de los europeos, que se impusieron 2-1 y avanzaron a octavos de final, instancia en la que enfrentarán a México.

Desde el arranque, el encuentro confirmó su condición de choque de alto voltaje. Congo golpeó primero con autoridad a los 6', cuando Brian Cipenga encontró espacio por izquierda y definió al primer palo de Jordan Pickford para el 1-0. El tanto no fue casualidad: el conjunto africano mostró personalidad, presión alta y una lectura táctica valiente que incomodó a Inglaterra durante buena parte del primer tiempo. Incluso, durante esos pasajes iniciales, los británicos lucieron desconectados, sin profundidad y con señales de frustración en figuras como Jude Bellingham.

RD Congo sostuvo ese plan con solidez y, sobre todo, con una actuación monumental de su arquero Lionel Mpasi. El guardameta fue determinante para mantener la ventaja parcial, respondiendo con reflejos decisivos ante cabezazos de Bellingham y una volea de Harry Kane, además de una doble intervención clave en el segundo tiempo que retrasó lo inevitable. Inglaterra, en varios tramos, chocó contra una defensa ordenada y contra la falta de claridad en los últimos metros.

Aseguró que embrujó a Harry Kane en el Mundial y ahora dice haberlo liberado para que vuelva a hacer goles

En el minuto 41, Congo estuvo incluso cerca de ampliar la diferencia cuando Yoane Wissa estrelló un remate en el palo tras una jugada colectiva que expuso nuevamente las dificultades defensivas del equipo dirigido por Thomas Tuchel. Sin embargo, el desgaste físico y la acumulación de minutos terminaron jugando un rol determinante.

El complemento mostró a una Inglaterra más agresiva, empujada también por los cambios. La entrada de Bukayo Saka y Anthony Gordon le dio otra dinámica ofensiva al equipo, que empezó a instalarse con mayor frecuencia en campo rival. Aun así, la resistencia congoleña seguía firme, sostenida por Mpasi, que continuó siendo figura con intervenciones de altísimo nivel.

El empate llegó a los 74', cuando un centro preciso de Gordon encontró la cabeza de Kane, que apareció con su jerarquía habitual para igualar el partido. El gol cambió el pulso del encuentro: Inglaterra tomó impulso, mientras que Congo empezó a sentir el golpe emocional de haber estado tan cerca de la clasificación.

La definición llegó a los 85'. Tras otra gran intervención de Mpasi ante Bellingham, el rebote quedó en poder inglés y Kane, otra vez, no perdonó. El delantero resolvió con un remate inapelable para el 2-1 definitivo, confirmando su rol de líder absoluto en los momentos decisivos.

Mundial 2026: quién es Lili Engels, la presentadora de TV que incomodó al técnico de Alemania en plena conferencia

Más allá del resultado, el rendimiento de la República Democrática del Congo deja una lectura profunda. El equipo mostró competitividad, organización y una evolución notable en el plano internacional. Un dato clave refuerza esa idea: 20 de los 26 jugadores convocados integran planteles de ligas europeas, con fuerte presencia en Francia e Inglaterra. Ese crecimiento estructural se tradujo en rendimiento dentro del campo y en la capacidad de competir de igual a igual ante una potencia mundial.

Inglaterra, en cambio, se llevó una victoria que vale más por el resultado que por el juego. Avanza a octavos con señales de alerta: dependencia de sus individualidades y dificultades para sostener la intensidad durante los 90 minutos. Congo se despide con dignidad y la sensación de haber estado a un paso de un golpe histórico que hubiera resonado en todo el Mundial.